Hoy no, estoy cansado
La frase “hoy no quiero, me duele la cabeza o estoy cansada” era adjudicada principalmente a las mujeres, a quienes por razones culturales o fisiológicas se les perdonaba tener una líbido mucho “más baja” que los varones. No obstante, hoy en día la tortilla se ha dado vuelta y junto con la arremetida en materia sexual de las mujeres, las que toman la iniciativa, exigen y disfrutan mucho más del sexo que años atrás; los hombres en cambio se han vuelto poco ganosos y no es raro que ante tus cariños e interés por tener una relación sexual, ellos se excusen y digan “hoy no, estoy cansado”.
¿Y entonces dónde se metió el macho hipersexual y que quería sexo todos los días y a cada rato?. Yo creo que deberíamos ir en masa al Servicio Nacional del Consumidor a reclamar por publicidad engañosa.
Especulo que las razones ante esta realidad vienen dadas primero porque la ajetreada vida moderna nos pasa la cuenta y el estrés es, sin duda, el principal enemigo del sexo. Claro, ellos se las dan de super machos en sus trabajos, comprando el cuento de la producción y de la competitividad, el que nadie te vaya a ganar y resulta que cuando llegan a la casa y su pareja tiene ganas de, ellos simplemente no pueden acceder o si lo hacen, es casi como por cumplir.
Y de más está decir que aquí vienen los cuestionamientos de las mujeres como que ya no me quiere, que ya no le gusto o tiene a otra. Pero no, pensemos que muchas veces su falta de deseo es porque sencillamente está agotado. Además, los problemas emocionales, depresiones, ansiedades o simple disminución del estado anímico también podrían gatillar esta baja de deseo sexual y el que evite tener relaciones haciéndose el dormido, por ejemplo o trabajando hasta más tarde en el computador.
Por otro lado, y ante lo que yo he llamado la arremetida femenina en materia sexual, pienso que los hombres que antes tenían el poder de todo, se han cohibido ante esta mujer que es libre para disfrutar de su sexualidad y por eso es comprensible que se sientan disminuidos o con el temor de no poder cumplir o satisfacer a la mujer que tienen en frente. O puede que los hombres también hayan hecho suyo el derecho a no tener ganas todo el tiempo y desmitificar esa tesis. Obvio, si también son humanos y no unas máquinas sexuales.
Ahora, existen otros problemas propios de la relación de pareja. Estoy hablando concretamente de la rutina y el aburrimiento los que muchas veces nos juegan en contra. La solución a este tema según los expertos sería comunicarse, es decir, hablar de lo que pasa y agregarle creatividad para reactivar la pasión y el deseo, léase jugar más e incorporar alicientes eróticos como juguetes, disfraces, etc., o también variar el lugar donde se hace el amor, ya sea en moteles u otros lugares de la casa.
Y si con esto el chico aún no tiene ganas de sexo, se podría pensar derechamente en que está con otra mujer o mujeres en forma paralela y claro, como él como se queda tan “satisfecho”, es entendible que el deseo de estar con una, vaya en franca retirada. Como consejo ante este caso, decir adiós y buscar otro modelo masculino con una líbido mucho más alta para que nos haga felices.
Y ustedes, ¿qué otros argumentos pondrían del por qué un hombre no quiere tener sexo?.