Tuve un sueño contigo

Abril 17, 2008 at 2:39 pm (De mina, Sexo) (, )

¿Cuántas veces no nos hemos despertado excitadas y muy húmedas después de haber tenido una buena sesión de sexo con uno o más hombres o mujeres o lo que sea durante el sueño? Y es que al parecer cuando estamos en los brazos de Morfeo, este dios loco nos hace hacer travesuras, cumplir con algunas de nuestras más increíbles fantasías eróticas y algunas hasta pueden imaginarse nítidamente los orgasmos durante esta fase. Porque está claro y, así lo han señalado algunas investigaciones, que nosotras también tenemos sueños calientes y que no son solamente monopolio de los hombres, como se podría pensar.

Las temáticas de estos sueños son variadas, por ejemplo, solemos fantasear con actores de cine, de televisión, músicos, etc. Yo una vez soñé que me seducía el Dr. Christian Troy (Julian McMahon), personaje de la serie gringa Nip/Tuck y con él nos encerrábamos en una bodega para dar rienda suelta a nuestras pasiones. No sé por qué soñé con él, ni siquiera sabía que me gustara tanto –parece que a mi inconsciente sí- pero supongo que al recibir los estímulos de este hombre extremadamente sexy, que sale sin camisa a cada rato o haciendo el amor en todos los capítulos de la serie, produjo que mi yo onírico se emparejara con él para tener un fogoso affaire. Aunque si yo pudiera elegir y mandar en mis sueños tendría otros actores que calificarían para mi cama como Josh Holloway (Sawyer de Lost), Olivier Martínez, Johnny Depp o Tiago Correa, dentro de los créditos locales.

Ahora y como las mujeres somos más románticas de lo que pensamos, lo más común es que quienes formen parte de nuestros sueños eróticos sean nuestras parejas actuales o pasadas, en caso que estemos solas. Con ellos recreamos algún encuentro anterior o bien, nos imaginamos teniendo sexo en situaciones que en estados de vigilia nunca lo tendríamos como en lugares públicos, en el baño de un restaurant, en el trabajo, en un confesionario, en la cama de los papás, etcétera, etcétera.

Otras fantasías podrían trasladarnos a una escena de sexo colectivo, participando en un trío o con un negro en una playa caribeña (sí, es real la fantasía de querer estar con un negro, lo he comprobado haciendo una encuesta entre mis amigas) u otras que rayarían en alguna parafilia menor. También es normal soñar con uno misma, es decir, en plena sesión masturbatoria en la cual se incluye la posibilidad de alcanzar el orgasmo en ella.  Si fuéramos hombres esto quedaría en evidencia gracias a la respuesta eyaculatoria, cosa que a las mujeres no les pasa y tal vez por esto se piensa que no tenemos fantasías, aunque nosotras sabemos que el sueño estuvo ahí, que se coló entre nuestras piernas y nos hizo gozar, sin prejuicios ni vergüenzas, como todo lo que sucede en el mundo onírico.

Y ustedes ¿han tenido sueños eróticos?

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