El Hombre

Septiembre 17, 2008 at 3:59 pm (De mina, Hombres) (, )

Después de ver varias películas de Walt Disney de las que disfrutaba cuando era pequeña, como La Sirenita o La Bella Durmiente, algo no nostálgico hizo clic en mí, algo parecido a la rabia mezclada con clarividencia: Maldito Mr. Disney que nos aturdió psicológicamente a todas las mujeres con la idea del príncipe azul, ese hombre de nuestras vidas que llegaría en un corcel blanco a darnos el beso que sellaría nuestra felicidad…

Sin hacer un estudio sociológico del asunto, podría declarar que la pomada de los cuentos de hadas han calado tan hondo en nuestra idiosincrasia femenina que ahora, hasta las más duras e independientes, seguimos, inconcientemente y aunque lo nieguen, buscando este prototipo de hombre: EL Hombre, El Hombre Ideal, El Hombre Perfecto, aquel que no sólo nos venga a rescatar de nuestro incierto y a veces nefasto destino sino que también nos de la esperanza del happy end eterno, forever and ever.

¿Y por qué tanto desencanto waltdisneyniano?, se preguntarán ustedes. Ok, sé que no estoy descubriendo la pólvora y que muchas ya han desmitificado al príncipe azul diciendo que no existe y que son sólo fantasías pero como estoy ad portas de los 30, soy una mujer soltera con licencia para replantearme ciertas cosas de la vida y, por supuesto, que el tema sentimental también está dentro de la lista.

Y es que después de un largo recorrido en mi vida de romances variopintos, casi 15 años ya, me cuestiono cuán cerca o cuán lejos he estado de ese Hombre. Y si acaso todos aquellos que han tenido un lugar en el cuore no han sido más que simples sapos anulando, con sus defectos y pocas virtudes, todo su potencial principesco. O siendo una mujer autocrítica, ¿no seré yo, la bruja malvada, que no los he reconocido y he puesto demasiadas expectativas en las relaciones dejando pasar a hombres valiosos si bien no tan perfectos?

Hace poco cumplí dos años junto a un chico y con él pasamos por períodos bastante aleatorios. Un tiempo bien tranquilo, sin nada de peleas y otros en los que con cualquier cosa, por mínima que sea, queda la grande. La verdad es que en esta época de cuestionamientos también me he preguntado si es que él es realmente ese Hombre para proyectarme y vivir felices por siempre, tal como en los cuentos. O si tal vez hay otro por ahí que se acople mucho más a mi forma de ser y me está buscando… No lo sé.

Por otro lado, me da una LATA (así con mayúsculas) ponerme a buscar a otros candidatos para mí y, por lo mismo, estar con mi chico se ha convertido en una gran comodidad, pasando por alto esos momentos malos. Pero también puede que esta sea una relación normal y yo, en una mala costumbre que a los 30 debería estar erradicando, ando subiendo las expectativas del romance por las puras. Tal vez, este chico sea mi Hombre, tan normal, tan poco perfecto pero con tantos matices, o sea, a veces tan príncipe y a veces tan sapo. ¿Serán todos así?

Permalink 3 comentarios