Mujer soltera busca

Noviembre 26, 2009 at 2:47 pm (De mina, Hombres, Sexo, mujeres) (, , , , )

Esta es una especie de declaración de principios que debería haber hecho hace mucho tiempo para explicar el título del blog. Y es que justo ahora se me ocurrió porque leí hace poco un artículo que tenía por titular “La soledad a los 30” y trataba de cómo enfrentar la soltería a esa edad y la presión por contraer matrimonio, tener hijos, reloj biológico, bla, bla, bla.

Puede que en algo tengan razón porque efectivamente existen mujeres que sienten que están con el tiempo encima para tener hijos o para encontrar al hombre para casarse pero también hay que reconocer que el ser una mujer de 30 y soltera es un universo mucho más amplio y que habemos muchas (aunque no me atrevo a decir que mayoría) que sentimos que nuestro destino no está sólo en buscar un marido y formar la típica postal de familia feliz.

Porque nadie puede dudar que las mujeres del siglo XXI somos muy diferentes a las de antaño y si antes tener 30 y estar soltera era objeto de burlas al estilo “la está dejando el tren”, “ahí viene la tía solterona” o “anda con el vestido de novia en la cartera”, aludiendo a la mujer con urgencia de encontrar un marido, hoy la cosa ha cambiado.

Las “nuevas treinteañeras” dicen estar soltera a mucha honra y no tienen dentro de sus metas en la vida casarse. En mi caso, no me niego a la posibilidad de que pueda pasar alguna vez pero no es mi prioridad y tampoco imagino que lo haga sólo por presión social o siguiendo convenciones actuales donde no hay matrimonio sin fiesta, vestido blanco al estilo merengue, invitados muchos, torta, ramo y crédito de 8 millones para pagarla. Y jamás lo haría sólo para tener una familia “bien constituida”.

¿Y qué buscan las mujeres solteras? La verdad es que buscamos una infinidad de cosas en esta vida. Una mujer soltera busca estudiar una carrera profesional y luego un buen trabajo donde sea valorada por ello. Por supuesto que ser independiente económicamente, vivir sola, pagarse caprichos que sólo nosotras entendemos, muchos viajes, conocer el mundo –o gran parte de él-, gente diversa y culturas distintas.Tener un círculo social amplio, amigos, conocidos, salir, divertirse, probar cosas nuevas, ver cine, ir a conciertos, disfrutar de buenos libros.

¿Hijos? Algunas también buscarán tenerlo aunque estén solas porque lo pueden mantener. Otras esperarán a estar con el indicado para armar la familia pero otras se irán en contra de la naturaleza y nuevamente de las presiones sociales porque dirán: no quiero hijos. Una opción muy válida aunque muy mal vista incluso por otras mujeres.

Y se busca hombres, por supuesto. Unas tendrán muchos y otras pocos pero sin duda ninguna va a querer quedarse con el primero que se cruza en el camino. Hombres a los que les guste salir, disfrutar de una buena conversación, de una buena cena y compañía. Hombres que nos admiren pero que también sean dignos de nuestra admiración.

Antes las mujeres necesitaban de un hombre que les diera seguridad afectiva y económica. Ahora, nosotras nos podemos valer por sí mismas y buscamos a un compañero, a un cómplice de andanzas y con quien obviamente nos llevemos excelente en la cama. Porque claro, ahora que sabemos lo que está bien, más menos o malo en el sexo, podemos exigir calidad, cantidad y satisfacción sexual garantizada para ambas partes.

Es por eso que muchas mujeres también buscamos sexo casual y no necesariamente amor. Salir una noche, conocer al mejor prospecto y entretenerse un rato. Después de eso, “te vistes y te vas”, ya sea tú estés en la casa de él o él en la tuya. Nada peor que dormir y después compartir la intimidad de una mañana con alguien que ni siquiera conoces. Y obviamente si en el intertanto se encuentra a un hombre de esos que entran en la lista de “para amar”, bien. Porque no hay nada mejor que encontrar a un hombre que sea bueno, fiel, que te haga reir y con gustos similares.

Y bueno, buscando y buscando, siempre se encuentra dicen por ahí. Yo agrego a eso que aunque se encuentre lo buscado, nunca hay que olvidarse de estar alertas y buscar, siempre buscar lo que nos haga felices y mejores mujeres… solteras, ever.

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Trátame mal

Octubre 28, 2009 at 3:10 pm (De mina, General, Hombres, Pareja, mujeres) (, , , , )

mujer maltratoAyer mientras caminaba hacia mi casa una mujer venía hablando por teléfono atrás mío. Discutía con su novio y una frase me llamó la atención. Obviamente no sé el contexto del diálogo ni menos qué respondía el hombre al otro lado pero ella le dijo: “tú a mi me tratas muy mal pero yo sigo contigo”.

Y pensé en por qué las mujeres tenemos la “virtud” de andar de masoquistas por la vida, tolerando que un hombre nos trate con la punta del zapato. Y cuando hablo de esto no me refiero al hecho extremo del maltrato físico, sino de esas miles de formas más sutiles que una mujer debe soportar. Puede ser una leve alza en la voz, un comentario pesado, un ninguneo gratuito, un garabato ofensivo… En fin, agresiones al fin y al cabo que una deja pasar una y otra vez.

Ahora, no digo que las mujeres seamos santas palomas y tratemos con pinzas a los hombres pero eso es tema para otro post. La pregunta es por qué aguantamos malos tratos. Yo creo que muchas veces la autoestima está tan baja que un insulto más da lo mismo o sentimos que si nos rebelamos esta pareja va a tomar sus cosas y se va a mandar a cambiar. Entonces, el terror a estar solas y la dependencia emocional nos hace caer en estos vicios.

Tengo varios testimonios de amigas y de gente que comenta en este blog. De hecho, en el post “50 razones para dejar a un hombre“, muchas personas han contado sus experiencias y problemas de pareja, donde abundan malos tratos que son aceptados “por amor”. Una amiga muy querida que se separó hace poco de su marido me habló también de las humillaciones que constantemente debía soportar de boca del susudicho: estás gorda, nadie te quiere, no eres buena en la cama, no sirves para nada… Obviamente la autoestima de ella fue cayendo a un nivel cero hasta que por sanidad mental decidió cortar la relación.

El tema está en darse cuenta de que este maltrato psicológico y verbal es tan dañino como una cachetada o un golpe de puño. Tal vez voy a ser muy fundamentalista pero según yo no hay que soportar ni un “tonta” o un “eres una loca de mierda”, porque a alguien que se ama no se le dice eso ni se merece tanta falta de respeto. Ojalá que aprendamos a querernos más a nosotras mismas y que no nos obnubile el amor para que cuando pase podamos de inmediato hacerle ver a la pareja que no está actuando en forma correcta, porque definitivamente, ya no están los tiempos para ser mártires.

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Una mordida, por favor

Agosto 24, 2009 at 7:56 pm (De mina, Hombres, Sexo) (, , , , )

Siempre me han gustado los vampiros y toda la estela gótica que se teje a su alrededor. alexander-skarsgardCuando más chica veía “Buffy, la cazavampiros” y me gustó altiro Spike, al malo de la serie y que en la sexta temporada tuvieron su corto pero hot intenso romance con la cazadora. Y es que ese es el tema, pese a su sangre fría y a lo blanquecino de su piel, los vampiros encajan perfectamente en las fantasías sexuales de algunas mujeres, por ese aire misterioso que los sigue a todas partes y, sobre todo, por el sex-appeal que proyectan en cada una de sus mordidas.

Y no me digan que no es así, porque basta ver sólo un capítulo de la serie “True Blood” que ahora va en su segunda temporada por HBO, para que nos demos cuenta que explotaron justamente el lado sexy de los vampiros. Basta ver la relación que tiene el vampiro Bill Compton (Stephen Moyer), con Sookie Stackhouse (Anna Paquin), donde en la primera temporada apreciamos los atributos amatorios del protagonista. Y ahora, quien se roba la serie es definitivamente el vampiro Eric Northman (el exquisito sueco Alexander Skarsgård que ilustra el post) y que va a formar el triángulo con los protagonistas.

Y la lista de vampiros ricos en el cine y tv es larga. Las más niñitas y no tanto se desviven por la palidez de Edward (Robert Pattinson) en la película “Crespúsculo” y otras aún recuerdan a Lestat (Tom Cruise) y a Louis (Brad Pitt) de “Entrevista con el vampiro”, o a los chiquillos de “Generación Perdida” y hasta los Drácula encarnados por Bela Lugosi y Christopher Lee tenían su qué.

A mi juicio el éxito de los vampiros radica en que a todos nos intriga o nos atrae eso que sucede al calor de la noche -aunque también nos de miedo- con estos seres inmortales, oscuros, sin frenos morales y que tienen el poder de dominar e hipnotizar a las personas a su antojo pero que a la vez buscan ser aceptados y queridos como chicos malos: una especie de antihéroes románticos. Y lo mejor de todo, es que son absolutamente eróticos, es decir, a diferencia de otros personajes del cine y la literatura, sí tienen sexo y lo gozan.

De ahí entonces que las mordidas en el cuello y la sangre corriendo por los cuerpos desnudos adquiera una tónica tan sensual, escenas que han sido expuestas en forma fiel por el cine y la televisión y que han hecho que pensemos que a merced de un vampiro difícilmente podamos negarnos a ser mordidas por ellos. ¿Me fui en la volada? Es probable pero insisto, fantasear no cuesta nada e inclusive podría ser un buen juego amoroso con la pareja; o acaso no han pensado en decirles ¿por qué hoy no jugamos a los vampiros? Mmm, yo quiero.

Y a tí, ¿te gusta jugar a las mordidas?

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Los hombres y la anticoncepción

Julio 1, 2009 at 8:04 pm (Hombres, mujeres) (, , , )

A raíz del post anterior, me gustaría hablar de algo que suele pasar parejas2desapercibido sobre todo cuando surgen las polémicas relacionadas con los derechos reproductivos y sexuales de las mujeres. Si bien es cierto que es un tema que nos compete directamente, también es cierto que las relaciones sexuales se dan entre dos personas. En la mayoría de los casos entre una mujer y un hombre. Seguro me dirán que mi aseveración es bastante obvia… Entonces, ¿por qué no se incluye al hombre cuando se habla de prevención del embarazo o de enfermedades venéreas? Claro, pueden decir a su favor que son ellos los que usan condón (y que a veces hacen a regañadientes) y que por eso deben ser alabados. Pero ¿no es eso lo mínimo que pueden hacer?

Si ellos realmente estuvieran comprometidos con el tema se harían parte de las manifestaciones pro píldora del día después o bien hasta le propondrían a sus parejas consultar al médico ginecólogo para que les de el mejor método anticonceptivo. Algunos -los menos lamentablemente- se hacen parte de por ejemplo comprar a medias las pastillas, tal como se divide la cuenta del supermercado, como parte de la planificación familiar en la pareja.

Pero aún falta mucho. Por eso me pregunto que si estos hombres que comparten hoy los gastos de las pastillas usarían el anticonceptivo hormonal masculino cuando se lance al mercado en Chile (el que aún está en fase de pruebas). Estoy casi segura que tendrían mayores reticencias porque claro, pasar cinco lucas es una cosa pero llenarse de hormonas sintéticas como lo hace una, es otra muy distinta.

Y es más, ¿cuántos hombres que con su pareja ya han tenido los hijos deseados y quieren evitar nuevos embarazos, se hacen la vasectomía para que la mujer deje de tomar los anticonceptivos? Una operación ambulatoria que es super normal en países como Estados Unidos, Canadá o en Europa y que de hecho figura entre los tres método anticonceptivos después del condón y la píldora, acá el porcentaje de quienes se la realizan es bajísimo y sigue siendo tabú. En ese caso, la opción es que la mujer (otra vez con la responsabilidad encima) se ligue las trompas en una cirugía mucho más compleja, con mayores costos y complicaciones que el procedimiento masculino.

En definitiva, parece que hace falta un cambio de mentalidad en nuestros machos chilenos. Ojalá que los chiquillos de ahora no sean tan cerrados de mente y puedan hacerse partícipes y comprometerse con un tema que también les compete a ellos y que por décadas ha estado sobre nuestros hombros.

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Dónde están los hombres

Junio 16, 2009 at 4:49 pm (De mina, General, Hombres)

Hace poco, en el cumpleaños de mi prima, una amiga de ella nos contabdonde estan los hombresa los pormenores de una relación amorosa que la tenía al borde del psiquiátrico. Llevaba cerca de 11 años con el hombre; se habían conocido en el colegio y en todos esos años había pasado de todo: decepción, infidelidades, rompimientos miles, vueltas una y otra vez. Ella tenía la certeza que ese hombre no era para ella y que la estaba cagando con no terminar de una vez y buscarse a otro especímen porque acá todo hacía suponer que era mejor un diablo por conocer que uno conocido.

La cuestión es que ella, de apenas 29 años, decía que, por un lado, se sentía vieja para buscarse a otro chico y empezar todo de cero y, por otro, que no sabía dónde se habían metido todos los hombres solteros de esta edad, si es que quedaban. Porque a los 30 años o están casados o comprometidos o divorciados -pero con la mente en las niñitas de 20- o, en caso de que queden solteros, algo malo tienen que tener.

La verdad es que a mí no me parece tan apocalíptico el asunto o debe ser que hace tiempo me alejé de las pistas tras haber encontrado a un chico que me hace feliz (por ahora). De igual forma creo firmemente en que “a nadie la falta Dios” y que en algún lugar de este mundo debe haber un alguien para quien lo necesita. Pero para verificar en terreno este tema el sábado salimos con una amiga que está soltera y buscando. Ella quiso ver cómo estaba el panorama en el ambiente bohemio de la capital y aunque nunca he sido muy de la idea de que se pueden encontrar chicos en una noche de juerga (en rigor sí se puede, pero para qué, ese es otro asunto) igual la acompañé para saber qué se tejía.

Y aunque la experiencia no estuvo mal, pues por lo menos comprobamos que teníamos bastante arrastre entre los chicos, el problema fue que la mayoría de ellos eran sub 25 y con una sola cosa en mente, algo que obviamente a mí no me interesaba en lo más mínimo y creo que a mi amiga tampoco porque para pasarlo bien un rato y después si te he visto no me acuerdo, de eso ya había tenido bastante. Y bueno, los que podrían tener nuestra edad andaban con sus parejas o eran declaradamente gays.

En fin, eso corroboró mi teoría que es mala idea buscar hombres en bares o discotheques, que lo único que hacen es “jotear” y tratar de llevarte a la cama. Obviamente que si una también anda buscando sexo casual es muy válido. Pero ¿qué pasa con las chicas que o deben conformarse con su “peor es nada” que la trata como las pelotas y siguen con él por el temor a no encontrar otro amor, o aquellas que ya están solas y quieren de verdad encontrar a un hombre bueno que las quiera? ¿Será que a los 30 ya no quedan hombres solteros, sin miedo al compromiso, sin traumas ni rollos mentales, medianamente guapos y con una clara definición sexual? Y si aún quedan, ¿dónde están? Si los ven, avisen.

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La fantasma de la ex

Mayo 19, 2009 at 10:13 pm (De mina, Hombres)

fantasNo es que quiera promocionar la película que estrenaron en los cines a mediados de mayo, esa protagonizada por el musculoso pero sin gusto a nada Matthew McConaughey y la espía de Alias, Jennifer Garner. No, sólo que encontré demasiado pertinente el título con mi idea del post. Y es que resulta que a mi chico lo están rondando perras fantasmas del pasado, o sea, una ex novia. Y todo gracias a ese engendro de la tecnología que ha atrapado a la mayoría de las personas: el facebook.

Claro, era obvio que entre tanto reencuentro con ex compañeros de colegio, ex amigos de infancia, familiares lejanos, etc., iban a aparecer esos nombres que en algún momento de la vida fueron parte del corazoncito y la mente de uno.  Y confieso que hasta yo tengo por ahí a ese alguien de contacto y que de vez en cuando la curiosidad hace click por mí y me entrego a interiorizarme sobre su estado físico (está más pelado y guatón) y mental (igual se le ve feliz con su señora y sus mascotas, así que bien por él).

Pero bueno, el asunto es que yo pienso que es muy distinto tener de contacto en tu facebook a alguien con quien tuviste un romance que pasó sin pena ni gloria a que una ex novia, con la que estuviste comprometido para casarte aparezca, te agregue como amigo y te mande mensajes privados. “Yaaaaa”… Le respondí incrédula a mi transparente chico cuando me contó. “¿Y se puede saber qué quiere esta señorita?”… “Na´poh, saludarme no más”, me dijo él queriendo cambiar de tema.

Y sentí que con ese sólo hecho me estaban invadiendo el territorio pero tampoco supe qué decirle. O sea, confío en él y tal vez me da lo mismo que tenga a una ex en la red social sobre todo si han pasado una pila de años o tal vez debería haber armado la casa de yegua cuando vi que mi chico y “ella” eran amigos. No sé. No contaba que iba a querer tener un contacto cercano (el mensaje) que podría ser el primer paso a… sí tanto tiempo que ha pasado, qué es de tu vida, y por qué no nos juntamos?, ah, sí, hay un café en la esquina de blablabla. Ya, ok, sé que son puros rollos pero pucha que cuesta enfrentar a un fantasma ex que quiere materializarse en la vida de tu chico. Además, es heavy también que tu hombre haya sido de relaciones largas, importantes y bien comprometidas, lo que por un lado habla bien de él pero por otro quiere decir que hay por lo menos dos seres relevantes en el pasado del chico. No como una, que nunca antes tuvo un amor que le durara más de un año. God, ¿será que llegó la hora de llamar a Ghostbuster?.

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Los hombres y el condón

Diciembre 16, 2008 at 8:49 pm (Hombres, Sexo) (, , )

condon750Simplemente no entiendo el por qué los hombres aún se resisten a usar un preservativo. Te creo aquellos que tienen más de 50 y que no vivieron una etapa colmada de mensajes sobre la prevención del SIDA más otras enfermedades de transmisión sexual o el embarazo no deseado, etc.  Pero que ahora en la actualidad, adolescentes y adultos jóvenes, esgriman un “no me gusta” ante el uso del condón, lo encuentro realmente nada que ver. O sea, me pasó en una oportunidad que estuve con un tratamiento con antibióticos, los cuales se sabe que podrían afectar la efectividad de los anticonceptivos orales, y le propuse a mi pareja esta protección “extra” para no frenar la rutina sexual y hacerlo a la segura, pero recibí una negativa como respuesta. ¿Las razones? que no le gustaba, que perdía el “entusiasmo” con el profiláctico, que no era lo mismo… What? Mi cara de dos  metros de incredulidad no me la sacaba nadie. Y es que resultó que este chico ni siquiera usaba con sus anteriores parejas. Menos mal que los resultados de los exámenes que se hacía todos los años decían que estaba sano de bichos venéreos.

En fin, a decir verdad ya nada me sorprende en lo que respecta a hombres pero ojalá que las generaciones de chicos más jóvenes se dejen de tonterías y, de partida, no se sientan avergonzados al ir a la farmacia a comprar su cajita de condones ni a la hora de ponérselo porque si bien no es muy elegante, igual hay varias formas para incorporarlo al juego erótico. Y dejarse del prejuicio de que se pierde sensibilidad, pues con los nuevos preservativos que han salido en el mercado esto ya no es efectivo y menos pensar que a tí no te va a pasar porque es probable que muchas de las personas contagiadas de SIDA o que se embarazaron sin quererlo dijeron: “noo, si no va a pasar nada”.

Por último, en la actualidad hasta las mujeres podemos andar con nuestra “cartita” no bajo la manga sino que en la cartera y no dejarse intimidar por aquellos se ofenden si les ofreces la protección porque en caso que fuera así, hay que ser firmes y no aceptar acostarse con él. Esas son las reglas del juego y el juego se trata sobre no contagiarte de alguna ETS ni tener un hijo que aún no deseas.

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El Hombre

Septiembre 17, 2008 at 3:59 pm (De mina, Hombres) (, )

Después de ver varias películas de Walt Disney de las que disfrutaba cuando era pequeña, como La Sirenita o La Bella Durmiente, algo no nostálgico hizo clic en mí, algo parecido a la rabia mezclada con clarividencia: Maldito Mr. Disney que nos aturdió psicológicamente a todas las mujeres con la idea del príncipe azul, ese hombre de nuestras vidas que llegaría en un corcel blanco a darnos el beso que sellaría nuestra felicidad…

Sin hacer un estudio sociológico del asunto, podría declarar que la pomada de los cuentos de hadas han calado tan hondo en nuestra idiosincrasia femenina que ahora, hasta las más duras e independientes, seguimos, inconcientemente y aunque lo nieguen, buscando este prototipo de hombre: EL Hombre, El Hombre Ideal, El Hombre Perfecto, aquel que no sólo nos venga a rescatar de nuestro incierto y a veces nefasto destino sino que también nos de la esperanza del happy end eterno, forever and ever.

¿Y por qué tanto desencanto waltdisneyniano?, se preguntarán ustedes. Ok, sé que no estoy descubriendo la pólvora y que muchas ya han desmitificado al príncipe azul diciendo que no existe y que son sólo fantasías pero como estoy ad portas de los 30, soy una mujer soltera con licencia para replantearme ciertas cosas de la vida y, por supuesto, que el tema sentimental también está dentro de la lista.

Y es que después de un largo recorrido en mi vida de romances variopintos, casi 15 años ya, me cuestiono cuán cerca o cuán lejos he estado de ese Hombre. Y si acaso todos aquellos que han tenido un lugar en el cuore no han sido más que simples sapos anulando, con sus defectos y pocas virtudes, todo su potencial principesco. O siendo una mujer autocrítica, ¿no seré yo, la bruja malvada, que no los he reconocido y he puesto demasiadas expectativas en las relaciones dejando pasar a hombres valiosos si bien no tan perfectos?

Hace poco cumplí dos años junto a un chico y con él pasamos por períodos bastante aleatorios. Un tiempo bien tranquilo, sin nada de peleas y otros en los que con cualquier cosa, por mínima que sea, queda la grande. La verdad es que en esta época de cuestionamientos también me he preguntado si es que él es realmente ese Hombre para proyectarme y vivir felices por siempre, tal como en los cuentos. O si tal vez hay otro por ahí que se acople mucho más a mi forma de ser y me está buscando… No lo sé.

Por otro lado, me da una LATA (así con mayúsculas) ponerme a buscar a otros candidatos para mí y, por lo mismo, estar con mi chico se ha convertido en una gran comodidad, pasando por alto esos momentos malos. Pero también puede que esta sea una relación normal y yo, en una mala costumbre que a los 30 debería estar erradicando, ando subiendo las expectativas del romance por las puras. Tal vez, este chico sea mi Hombre, tan normal, tan poco perfecto pero con tantos matices, o sea, a veces tan príncipe y a veces tan sapo. ¿Serán todos así?

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Hoy no, estoy cansado

Marzo 5, 2008 at 7:46 pm (Hombres, Sexo) (, )

hombre-cabizbajo.jpgLa frase “hoy no quiero, me duele la cabeza o estoy cansada” era adjudicada principalmente a las mujeres, a quienes por razones culturales o fisiológicas se les perdonaba tener una líbido mucho “más baja” que los varones. No obstante, hoy en día la tortilla se ha dado vuelta y junto con la arremetida en materia sexual de las mujeres, las que toman la iniciativa, exigen y disfrutan mucho más del sexo que años atrás; los hombres en cambio se han vuelto poco ganosos y no es raro que ante tus cariños e interés por tener una relación sexual, ellos se excusen y digan “hoy no, estoy cansado”.

¿Y entonces dónde se metió el macho hipersexual y que quería sexo todos los días y a cada rato?. Yo creo que deberíamos ir en masa al Servicio Nacional del Consumidor a reclamar por publicidad engañosa.

Especulo que las razones ante esta realidad vienen dadas primero porque la ajetreada vida moderna nos pasa la cuenta y el estrés es, sin duda, el principal enemigo del sexo. Claro, ellos se las dan de super machos en sus trabajos, comprando el cuento de la producción y de la competitividad, el que nadie te vaya a ganar y resulta que cuando llegan a la casa y su pareja tiene ganas de, ellos simplemente no pueden acceder o si lo hacen, es casi como por cumplir.

Y de más está decir que aquí vienen los cuestionamientos de las mujeres como que ya no me quiere, que ya no le gusto o tiene a otra. Pero no, pensemos que muchas veces su falta de deseo es porque sencillamente está agotado. Además, los problemas emocionales, depresiones, ansiedades o simple disminución del estado anímico también podrían gatillar esta baja de deseo sexual y el que evite tener relaciones haciéndose el dormido, por ejemplo o trabajando hasta más tarde en el computador.

Por otro lado, y ante lo que yo he llamado la arremetida femenina en materia sexual, pienso que los hombres que antes tenían el poder de todo, se han cohibido ante esta mujer que es libre para disfrutar de su sexualidad y por eso es comprensible que se sientan disminuidos o con el temor de no poder cumplir o satisfacer a la mujer que tienen en frente. O puede que los hombres también hayan hecho suyo el derecho a no tener ganas todo el tiempo y desmitificar esa tesis. Obvio, si también son humanos y no unas máquinas sexuales.

Ahora, existen otros problemas propios de la relación de pareja. Estoy hablando concretamente de la rutina y el aburrimiento los que muchas veces nos juegan en contra. La solución a este tema según los expertos sería comunicarse, es decir, hablar de lo que pasa y agregarle creatividad para reactivar la pasión y el deseo, léase jugar más e incorporar alicientes eróticos como juguetes, disfraces, etc., o también variar el lugar donde se hace el amor, ya sea en moteles u otros lugares de la casa.

Y si con esto el chico aún no tiene ganas de sexo, se podría pensar derechamente en que está con otra mujer o mujeres en forma paralela y claro, como él como se queda tan “satisfecho”, es entendible que el deseo de estar con una, vaya en franca retirada. Como consejo ante este caso, decir adiós y buscar otro modelo masculino con una líbido mucho más alta para que nos haga felices.

Y ustedes, ¿qué otros argumentos pondrían del por qué un hombre no quiere tener sexo?.

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Tipos de amantes

Febrero 4, 2008 at 12:30 pm (Hombres, Sexo) (, , )

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Como amante ¿eres del tipo precoz, parlanchín, semental, osito de peluche o unicornio?.  Hace un par de días fui a un show en vivo de los chicos de El Club de la Comedia, quienes han popularizado el stand up comedy en Chile y Natalia Valdebenito, una de las integrantes, habló justamente sobre los tipos de amantes con los que las mujeres nos podemos encontrar en el día a día o más bien en la noche a noche y como me reí tanto, no dudé en adaptar acá algunas de sus apreciaciones y como bonus, otras categorías que encontré por ahí. ¿En cuál cabes tú?.

El amante precoz: como su nombre lo dice, es el amante que anda apurado por la vida -y en la cama, que es peor- por lo que a los dos o tres minutos, el susodicho ya se nos fue. Es muy probable que este amante te diga “pero si es la primera vez que me pasa, espérame a la segunda” ¡Y la segunda nunca llega!

El amante retardado: este es la antítesis al amante precoz, es decir, se demora una eternidad en acabar. Al final tú te aburres y de seguro empiezas a pensar en las cuentas que te faltan por pagar, en el programa de la tele o en la ropa que te vas a poner al otro día. Consejo: lleguen a un justo equilibrio, recuerden que todos los extremos son malos.

El amante atlético: este es del tipo musculoso y atlético que cuando está en la cama contigo te trata como una de sus máquinas favoritas del gimnasio porque llega, te sube, te baja, pasa de una posición a otra que al final terminas mareada o, en el peor de los casos, con el estómago revuelto y con ganas de vomitar.

El amante parlanchín: es el típico hombre que cuando está en la cama con una mujer se las da de relator del encuentro, igual como si estuviera relatando un partido de fútbol. Habla sobre las posiciones, te dice lo que está sintiendo, te pregunta cómo lo está haciendo y cuando acaba, es muy probable que exclame “goooooool!!!”.

El amante tortuga: entra en esta categoría el típico hombre perezoso que piensa que sólo permaneciendo ahí con su pene erguido es suficiente para hacer acabar a una mujer. Al final, ella termina haciendo todo el trabajo mientras que la tortuga sólo disfruta. Claro, como mujer es rico tomar el control y ser dominantes pero ¿todo el rato?. No, pues, no sean flojines.

El amante semental: es el típico chico egocéntrico, que sabe lo que tiene entre sus piernas y por eso le encanta verse actuar (su fetiche máximo pueden ser los espejos para mirarse todo el rato) y se jura en una película porno (es su sueño). Lo malo es que su egoísmo no lo hace preocuparse por el placer de la chica que tiene al lado porque además jura que sólo con su pene basta para volverla loca y hacerla acabar.

El amante oso de peluche: este tipo de hombre es apreciado a veces pero cuando son muy exagerados puedan causar el efecto contrario en las chicas. ¿Por qué? Bueno, porque pueden llegar a ser demasiado abrazadores y besuqueros cuando hacen el amor y caer en el empalagosamiento máximo. A fin de cuentas, igual a una le gusta que saquen ese lado salvaje y dominante que llevan dentro, ¿o no?.

El amante unicornio: algunas dicen que lo vieron, otras aseguran haberlo tocado pero no hay clara evidencia de que existan. El amante unicornio es el amante perfecto, pues posee la cantidad perfecta de pasividad, agresión, pasión, velocidad, ritmo y sentimiento que harían llegar al cielo a cualquier mujer. Algunas creen que este tipo de hombre no existe, yo creo que sí (de hecho, he soñado varias veces con él y suelo tener sueños premonitorios). Pero ¿qué crees tú?, ¿te has topado con otros tipos de amantes?.

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