Errores de cama
¿Cuántas veces no hemos escuchado a mujeres hablar que ya no se llevan bien con sus parejas en la cama? En foros de internet, blogs o conversaciones con amigas se repiten algunos temas: que nada es como antes, ya no es cariñoso, no hay preámbulo sexual, que se va muy rápido o que sólo busca su clímax dejándonos “a medias” y que después “buenas noches, a dormir”. Con razón el 70% de las mujeres prefiere comer chocolate a tener sexo.
Mujeres insatisfechas en el área sexual han habido siempre. Más antes que ahora, pues no es lo mismo comparar lo que vivieron nuestros abuelos o aun nuestros padres. La falta de experiencia con otras parejas o de conocimiento del propio cuerpo hicieron que por muchos años el tema del sexo fuese tabú y, por ende, no se pudiese disfrutar libremente del placer que conlleva dicho acto. Y siempre las más perjudicadas fuimos nosotras, porque culturalmente –y religiosamente- se nos enseñó que el sexo era para tener hijos y pecábamos de lujuria si lo hacíamos por puro gusto.
Por fortuna esto ha cambiado y las mujeres podemos hablar libremente de sexo y exigimos nuestro derecho al placer. Y si antes se nos trataba de frígidas o de anorgásmicas porque no gritábamos de placer y no acabábamos a los tres minutos como las minas de películas pornos, ahora está comprobado que todas las mujeres pueden tener orgasmos y que va a depender del compañero (de ahí el dicho: “no hay mujeres anorgásmicas sino que malos amantes”) sobre todo si él sabe manejar el preámbulo adecuado, estimular bien el clítoris, además de ritmos y posiciones durante el coito, ya que no todas son propicias para alcanzar el éxtasis.
Por eso, a continuación les entrego una lista sobre algunos errores que nuestros machos tienen en la intimidad y que nosotras reclamamos en pos de nuestro derecho al placer. Y si quieren saber más, el consultor sexual de Sex and Relationships, Rod Phillips, hizo una lista más detallada con las 50 meteduras de pata más habituales de los hombres a la hora de meterse en la cama con una mujer. Lo puedes leer traducido en este link.
1. El preámbulo: Una mujer necesita más tiempo para “calentarse” y para esto existe el preámbulo de besos, caricias, masajes y un montón de juegos eróticos que se pueden realizar antes del coito pero muchos hombres hacen caso omiso de esto y se van a la papa altiro.
2. Fin de la seducción: Muchas veces ellos dejan de ser detallistas y cariñosos. Sobre todo en parejas que ya llevan un buen tiempo porque de seguro pensarán que como pasaron la etapa de conquista ya no es necesario “seducir” y se olvidan de los besos, de las palabras tiernas o cosas tan básicas como sacarse los calcetines, el pijama o, peor aún, asearse para estar limpios y dispuestos para el acto. Nada más matapasiones que el mal olor, chicos.
3. Te aprieto y te muerdo: Les sucede a los hombres sin experiencia. ¿Quién les dijo a ellos que los pechos deben tomarse como cuando se “evalúa” en la feria un melón o que morder los pezones fuertemente es estimulante?. Veamos si a ellos les gusta que les muerdan un testículo…
4. Sólo algunas partes del cuerpo: Para algunos hombres las mujeres tienen sólo tres partes: boca, tetas y vagina. ¿Y qué hay del resto del cuerpo si se supone que tenemos un montón de zonas erógenas para ser exploradas?.
5. El desnudo torpe: La falta de destreza manual o la impaciencia del chico a veces echa a perder el ambiente. Nos arriesgamos a que el suéter quede atorado en la cabeza o que la blusa salga con todos los botones. Es mejor que lo haga la mujer en forma sutil para hacer más seductor el momento y asegurar, de paso, algunos botones o cierres.
6. Muy rápido: Que los hombres lleguen al clímax muy rápido es bastante frustrante para una chica. A las mujeres les cuesta más llegar al orgasmo que al hombre y si él después de alcanzar el clímax se va para un lado y dice “buenas noches”, todo mal. A las mujeres no les gusta quedarse a medias y hay claves para retrasar la eyaculación del hombre como cambiar de posición, disminuir la velocidad de penetración, respirar profundo, etc. Si ya esto no funciona y el chico “se va” en menos de tres minutos, estamos hablando de una disfunción sexual y te recomendamos visitar a un médico.
7. Muy tarde: Ahora, el que un hombre dure demasiado sin eyacular, no quiere decir que sea un gran amante. Si la cosa se extiende más de lo normal, hay riesgo de aburrimiento. Y si llegan a pensar que no hay cómo darnos en el gusto, les recuerdo el dicho que “todos los extremos son malos”.
8. De película porno: Los hombres creen todo lo que ven y si en las películas porno a las mujeres parece encantarles lo que les hacen, así sea cachetearlas o tratarlas como contorsionistas de circo, les decimos que eso no es la vida real y que no estamos en la película “Vaginas ardientes 5″.
9. ¿Fue un accidente?: No pedir permiso para la penetración anal o eyacular mientras estamos dándoles sexo oral sin ser previamente avisadas no es un accidente. No somos tontas.
10. Falta de creatividad: La rutina siempre es nociva en las relaciones de pareja y en el sexo es peor. El no innovar, buscar nuevas posturas, juguetes, ambientes entretenidos es fatal y lo único que hace es que la mujer se aburra y deje se sentirse satisfecha.
PD: Tampoco es justo que deleguemos toda la responsabilidad de nuestro placer a los hombres, sino que nosotras debemos ser super activas en la relación, decir lo que nos gusta, guiarlos y por qué no, poner manos a la obra para ayudarnos a llegar al éxtasis.
Y según ustedes ¿qué otros errores consideran que cometen los hombres en la cama?